jueves, 19 de enero de 2017

Opinión sobre Nintendo Switch

Hace poco se ha presentado Nintendo Switch, con todo el hype, haterismo y todo lo demás que conlleva. Y seré breve en esta opinión que además de servir como primeras impresiones sobre la nueva consola también hago de terapia sobre lo que veo yo de Nintendo.

Lo primero de todo: quiero Switch y quiero ese Zelda, lo quiero muy fuerte. Probablemente caiga, antes o después. Pero como todo lo bueno tiene su lado negativo, yo lo digo. Nintendo sigue a su bola, haciendo sus cosas y haciéndolas más bien raro, como siempre. La idea es genial, combinar consola de sobremesa que puedes llevarte contigo. Han culminado el proyecto, la intención, que fue Wii U. Los Joy-Con son curiosos, y me parece bien. El sistema de soporte físico por tarjeta, no me disgusta, me parece cómodo. El tiempo de reacción entre dejar la pantalla en la peana y transmitir la señal a la TV y viceversa, me impresiona. El concepto es muy interesante.

Ahora vienen las sombras: es Nintendo, con lo cual sus rarezas ya se han empezado a ver. Consola con una memoria de 32 Gb. Y cómo no, los artículos y comprementos son caros. Si quieres jugar con el mando "Pro", son 70 euros. Y siendo sinceros, estoy demasiado acostumbrado a jugar con pads normales como para no querer tener un mando normal. Pero a este precio no lo compraría según salga de la tienda con la consola o según me llegue a casa. Todo tiene un precio adicional. Y eso es Nintendo, hardware más barato que los competidores pero saca beneficio vía artículos necesarios para jugar. Necesarios, sí, porque se necesitará un mando Pro y más tarjetas SD de memoria si quieres descargar los juegos en digital, porque con 32 Gb, a día de hoy, no vas a ningún sitio. Te están medio forzando a comprar "cositas a parte" si quieres una experiencia plena de juego. Es decir, yo que quiero la consola y el Zelda, para jugarlo bien y de salida me tengo que gastar 470 euros = 330 de consola, 70 del mando Pro, 70 del Zelda. Da para pensar más de dos y tres veces si la compro.

Ahora mismo hay mucha información en poco tiempo sobre la mesa, y toca leer detenidamente todo. Por ejemplo, lo del online de pago. No tengo el menor interés en el online, pero claro, yo no tuve Wii U, y me pica el Mario Kart 8 y para gozártelo bien deberías jugar partidas online. La cosa es graciosa porque no van a ofrecer servicio online hasta otoño que también harán de pago en esa misma fecha. El Mario Kart 8 sale a finales de abril, pero no se podrá echar partidas online ¿o cómo va la cosa?, lo mismo podemos decir de Splatoon 2 que sale en verano. No entiendo.

Quiero que Nintendo ofrezca más información sobre todo, juegos, y joder, un pack consola+Zelda sería un detalle (a unos 380 euros no estaría mal, me tiraría de cabeza). No entiendo la decisión de no hacerlo, o no haberlo anunciado YA. Imagino que mucha gente está en mi misma situación. No entiendo la forma de hacer las cosas de Nintendo. Hacer buenísimos juegos no quiere decir que todo el mundo te vaya a reír las gracias, y más cuando demuestran ser más raros que un perro verde en ciertas decisiones. 

La quiero, pero aún lo veo muy verde por el precio, y los interrogantes que tengo sobre muchas cosas.

sábado, 8 de octubre de 2016

Intrascendente



Dícese de ese sentimiento de no ser necesario para nadie. No importante. Prescindible. En definitiva, un sentimiento doloroso cuando es uno de los motivos primigenios para la autorrealización personal. Te va la felicidad en sentirte importante para otra persona.

A veces lo pienso, a veces lo siento. Escuece tu autoestima. Tu amor propio. Más cuándo antes con ciertas personas te has sentido trascendente. Es bonito sentirte "vital" para alguien que quieres. Es un sentimiento reconfortante.


¿Qué reconforta? A tí, a tu ego. ¿Es malo necesitar sentirse así? No lo creo. Pues es negar tu punto social. Es cruel que alguien del que gozabas de esa importancia te la quite. Eso equivale a admitir que tiene poder sobre tí en un aspecto primordial de tu vida. El social. Todos damos lo que queremos dar en la medida que lo queremos dar. Somos generosos de querer "compartirnos". Escribo esto sin un propósito, sólo por el desahogo. Desahogo porque decidirnos implicarnos tanto que nos podemos poner una soga que poco a poco nos asfixia. Aún así no es malo, es necesario. El ser humano es un animal social. Sólo controlamos en la medida que aprieta la soga.


Critico esa especie de inteligencia emocional que dicta el "tú y nada más". Que nada te afecte. Sólo importas tú. A la mierda eso. Aprendemos a levantarnos porque nos caemos y es inevitable caerse. En la vida te equivocas, pero tú decides si aprendes la lección antes o después.


Yo necesito sentirme imprescindible pero también hay más formas y personas de llegar a eso. La piedra la puedes quitar del camino. A tu ritmo. No es masoquismo, todos tenemos nuestro tiempo. Me quiero pero a veces no puedes evitar querer que algo sea cómo quieres, no como te venga. Terco. Mis heridas me las hago yo y las muestro de mil formas: ojeras por no dormir, que me afecte al humor, y mil formas más. Sentido trascendental que diría alguien querido. Quiero que me quieran pero es fundamental también sentirte en paz con tus sentimientos y aceptarlos. Madurez emocional o transitoria. Es importante.

martes, 17 de mayo de 2016

Opinión Tomb Raider Definitive Edition


A principios de 2014 me pasé este Tomb Raider en Xbox 360. Estando en internet me topé con la review de este Definitive Edition y vi algo que me llamó la atención: 1080p y 60fps. Recordé que era un juego bonito y palomitero en algunas partes. Total, que me entró el venazo y lo compré, en parte por las ganas que le tengo a Rise of the Tomb Raider en PS4.

Lo he completado al 100 % con todos los coleccionables, desafíos, tumbas opcionales, todas las armas y los trofeos correspondientes a la campaña. Y esta segunda vez me ha trasmitido lo mismo que la primera, y eso ya es mucho decir para un juego de estas características que no es muy rejugable. Es decir, no te da ningún aliciente más que el simple echo de volver a disfrutar de una aventura muy cuidada en lo técnico y lo artístico. Se nota el cambio en este "remaster", es un juego digno de la presente generación de consolas. Mejor resolución, imagen muy limpia y el nuevo diseño de la cara de Lara que es lo que podría chirriar entre ambas versiones del juego. Los 60 fps se notan y se agradecen.


Se tiende a comparar Tomb Raider con Uncharted, pero yo veo diferencias. Uncharted es una aventura que te lleva por distintas localizaciones del mundo. Bonito. Muy bonito. Frenético, a veces, demasiado incluso para valorar en su justa medida los escenarios. Si no te pones a propósito a fijarte, la acción no te deja, es pegar tiros y para adelante corriendo. Sin aliento. Vale que son escenarios cerrados, pequeños, pero muy cuidados. Parece un juego dirigido a aquellos que quieren acción durante unas 8 horas y a otra cosa. Pero tiene la virtud de gratificar a los que queremos fijarnos más en los detalles.
Tomb Raider es un juego más pausado que Uncharted. Tiene sus momentos de acción, pero suelen ser más cortos, pero a la vez tiene más carga estresante por la trama. Me explico, nos encontramos a una Lara jóven e inexperta. Aprende de la manera más cruda, de una forma dramática. Cada tramo de acción es una lección dolorosa para la heroína de la historia. En Uncharted te tiras 15 minutos pegando tiros y avanzas, aquí son 5 minutos y el juego te pausa para devolverte a la esencia, a explorar escenarios para craftear armas, herramientas y búsqueda de tumbas o tesoros.


Son dos juegos distintos, pero entiendo la comparación. Nathan es el heredero cazatesoros de Lara. Pero Lara ha estado dormida durante varios años y Nate ha cogido el testigo de forma palomitera. Es más superproducción de Hollywood, más La Búsqueda, Indiana Jones, Cazatesoros...Tomb Raider está más ubicado en un lugar, más amplio, con menos giros argumentales y no por ello es peor. No es frenético pero más visceral y emocional. No es peor, es igual de bueno pero a su manera aunque pueda parecer que copia, pero esas cosas siempre han sido así. Nadie espera que cuando ves el tesoro en lo alto de unas escaleras lo cojas a la primera. Se van a romper las escaleras, se va a venir a abajo el templo, te van a disparar. Nada de eso lo inventa Uncharted, pero ha venido antes generacionalmente.

Me gusta el juego, mucho. Es de sobresaliente. Me lo paso bien buscando en los escenarios cosas, deleitándome en una isla tenebrosa japonesa, creo que eso es lo que más me gustó del juego en su momento: Japón. Me gusta que me lean los diarios de los personajes y enterarte del trasfondo que hay detrás de sus motivaciones, me gusta la forma que los tesoros te hacen aprender sobre la cultura. 
Me disgustan lo planos que son los personajes secundarios, lo poco que impone el villano, y sobretodo, me disgusta que le metan online a un juego que no lo necesita. Me fastidia que me tenga que quedar sin el platino del juego porque el 30% de los trofeos sean multijugador. Un multijugador que NO quiero jugar. 
Quiero Rise of the Tomb Raider, lo quiero mucho. Tanto es así, que he querido tener este juego para PS4 mientras lo espero. No me planteo venderlo, porque han sido unas 15-20 horas que no creo que vuelva a jugar, pero el juego es bueno y quiero tenerlo en la estantería (otra vez).

viernes, 10 de julio de 2015

Correspondencia perdida.

Siempre he pensado que el principio alquímico de "intercambio equivalente", para obtener algo debes entregar algo del mismo valor. Lo mismo me ocurre con las relaciones humanas.
 
Con todo lo introvertido que me considero, y seguramente sea así, no puedo presumir de tener muchas amistades. Soy de los que piensa, pocas pero buenas, las mejores. Al ser pocas procuro cuidarlas todo lo mejor que me es posible, o más bien, todo lo que me dejen. Velo a los que quiero sin que apenas lo noten, vaya a ser que como suele pasar malinterpreten la preocupación con otras cosas que no vienen al caso, y más siendo de género sexual opuesto."Un hola ¿qué tal?" te he leído ¿te pasa algo?" otras fórmulas. Hace tiempo que no hablo con la gente por hablar. No le veo ningún objetivo provechoso aunque ello no quiera decir que no me guste o me haga algo de ilusión hacerlo.
 
Es algo que es una labor muy desagradecida la que desempeño, la de preocuparme por los amigos, digo. No se si sea por mi abnegación natural por los que me son cercanos pero es molesto que no se te corresponda. No pido que sea equivalente a la mía, la mitad me bastaba. Mi gran defecto es que esto me molesta pero no lo digo por temor a que gente que valoro me de la espalda porque les pides que te correspondan de alguna manera y al fin y al cabo ¿quién eres tú para pedirles nada? ¿un amigo quizás? eso está sobrevalorado, hoy se le llama amigo a cualquier persona con la que se compartan gustos en común y haya una relación cordial. Siempre está ahí al miedo a quedarte solo por tu egoísmo por querer que estas personas te demuestren porque te consideran un amigo.
 
Me pregunto si soy exigente, pero tener a alguien como yo tiene un precio, si doy algo de mí, llámame raro pero me gusta que se valore de alguna forma. Me sale altruistamente pero no sé, me gusta verme compensado de vez en cuando. Soy un gruñón, me enfado sólo con la gente y muchas veces quiero tirar la toalla, haciendo valer mi condición de lobo solitario en la vida. Me canso de amargarme por la forma de actuar de personas que igual no soy ni la mitad de importante para ellos.
 
Reivindicación del que siempre está ahí y pocos lo ven.

viernes, 12 de junio de 2015

Viernes de ceniza

En ocasiones perdemos la perspectiva de las cosas en su conjunto, nos ceñimos a nuestra propia visión cerrada, acartonada y simplista de nuestra propia realidad sin considerar otros factores.
Esto ocurre sin darte cuenta, te enfadas cuándo no sale todo como tú quieres. No es un enfado cualquiera, juras venganza del modo más lascivo y grosero en tu cabeza. Te tranquilizas al cabo del rato. Ves las cosas de otra manera. Más sosegado. Das una razón lógica a las cosas pero hay veces que no es satisfactoria, sino que realmente había algo podrido dentro y no sabes qué es. Te echas la culpa, algo tendrás que ver para que ello terminara de aquella manera. Entras en modo mártir. Pero es probable es que tú no tengas nada que ver, sino que las cosas no son como creías. Un disfraz, te engañan con una sonrisa de lo más dulce y bonitas palabras. Ingenuamente piensas que el mundo te debe algo de lo que das. Hay quien me diría que soy un bocado apetitoso para la sociedad, con una mentalidad fuera de lo moralmente asentado, el blanco de todas la flechas, condenado a darme de morros una y otra vez contra la realidad, que haría bien en espabilarme y ser un cabrón inmisericorde. Nunca dar el paso por temor a quedarte sólo. Como el dicho ese que reza algo así:
Tantos corazones sinceros siendo destrozados y cuantos corazones hipócritas siendo amados
 No aceptas que el mundo premie ciertos comportamientos, pero quien lo hace es porque también es practicante de tales artes.
 
Camino con el perfil bajo, tratando de no llamar la atención. Cuanto menos me manche mejor, no acostumbro a balar junto al rebaño. Me acorazo y me descorazono en el proceso. Visión pesimista del conjunto. Te hundes en tus propios juicios, estrechez de miras. Hace tiempo que me baño en mi propio barro, y no lo llamo leche de burra porque no pretendo hacer de mí una versión elegante cual Cleopatra.
 
Vivimos condicionados por la comparación para discernir quién está más cercano a la prosperidad. Y siempre priman los números. Cuantos más mejor, como siempre y como en todo. Logros al fin y al cabo. Quien tiene trabajo, quien no. Quien tiene más amigos, quien menos. Cuántos"me gusta" n las publicaciones de sus redes sociales, quien no tiene a penas ninguna. Quien tiene coche, casa, pareja o quien no tiene ninguna de esas cosas. El juego del mucho y el poco. Del mejor y del peor. Del afortunado y del desgraciado. Del orgullo y del desgraciado. De ti siendo alguien o no siéndolo. Todo está condicionado. Todo esta atado a unos parámetros medibles por herramientas que no nos llevan a nada. A la autosatisfacción personal.
 
Vivo mientras me acostumbro a no esperar nada, ni justicia divina o terrenal. Pero salivando en ver caer torres que antaño fueron altas y esplendorosas en un mundo ilusorio creado por nosotros mismos. Señor de un castillo en tierras siempre nubladas, a menudo lluviosas y agradecido por ver algún rayo de luz.

lunes, 1 de junio de 2015

Reseña TLOZ Majora's Mask 3D


Hace poco completé Majora's Mask 3D al 100 % y me paso por aquí a dejar mis impresiones.

El juego original apareció allá por el año 2000 en Nintendo 64. Juego subestimado por muchos, entre ellos yo mismo, por dos razones:

  1. No podía ser igual de épico que Ocarina of Time apareciendo poco más de un año después.
  2. La generación de los 32/64 bits daba sus últimos coletazos, ya que los 128 bits estaban entre nosotros. Dreamcast (yo ya tenía una) ya a la venta y en pocos meses llegaría PS2.
Jugando a este juego por primera vez ahora en Nintendo 3DS, no puedo sino decir "qué equivocados estábamos los que pensábamos así".


Comencemos, Ocarina of Time terminaba con Zelda devolviéndonos  a nuestro tiempo y ella pasaba a custodiar la Espada Maestra. Es decir, somos Link niño de nuevo y nos encontramos en Términa atravesando sus bosques a lomos de Epona. Aparece un misterioso niño escoltado por dos hadas que nos roba la Ocarina del Tiempo y nos convierte en deku. Al poco tiempo llegamos a Ciudad Reloj y descubrimos que su plan es hacer caer la Luna sobre la región. Nuestro objetivo es impedirlo, claro está. Tenemos como tiempo límite 72 horas, he aquí el tema, es un juego en el que vamos a contrarreloj. Tildado por muchos como el Zelda más oscuro y siniestro de todos, y de los que he jugado yo, lo es.

Gestionando el tiempo


La primera vez que lo juegas te da una sensación de agobio. Estas con la mosca detrás de la oreja permanentemente por la barra situada en la parte inferior de la pantalla que mide el tiempo que nos queda antes de que la Luna caiga.
La primera en la frente, estás cronometrado y no eres tan libre como para ir donde desees y hacer lo que quieras a tu gusto. Pero aún así lo considero un acierto porque te obligan a gestionar tu tiempo, a maximizar la eficiencia si quieres progresar correctamente en el menor tiempo posible.


Aquí interviene el cuaderno de los Bomber, donde se anotarán cada uno de los eventos que  vayamos descubriendo a lo largo y ancho del mundo. Al hablar con tal persona nos encomienda una misión que, superemos o fallemos, se llevará un registro de a qué horas y en cuál de los tres días podemos activar nuevamente el evento. Y sí, digo en qué día ya que llegará el momento en que recuperamos la Ocarina del Tiempo y tendremos control sobre el mismo tocándola ¿Pero no hace esto que el factor agobiante se esfume? Sí y no, me explico. Sí porque al controlar el tiempo podemos prevenir la catástrofe cuando queramos volviendo a la mañana del primer día y listo. No, porque tener la ocarina no impide que el tiempo transcurra. Es decir, que si estamos en una mazmorra y nos atascamos o simplemente nos distraemos demasiado, cuando nos demos cuenta estaremos en el tercer día y puede acabar del peor modo posible. La Luna no nos va a esperar a que acabemos de completar el templo. Otro inconveniente es que al volver al primer día todos los objetos consumibles y objetos como las escrituras de propiedad, desaparecen, teniendo que reabastecernos nuevamente o tener que repetir ciertos eventos. La cosa buena de esto es que los cofres de rupias siguen así como si no los hubiésemos abierto.


Tenemos que ser eficientes para que en 72 horas nos de tiempo para hacer varias misiones, más que nada, porque tocar la ocarina cada dos por tres es una lata a la par que contraproducente. Por ejemplo, acabar el templo de la cima de la montaña, romper con la bomba el acceso a la carrera gorón y conseguir la Espada Esmeril. Hay mil y una misiones y/o eventos secundarios que enlazan con finalizar la misión principal.

Nos da una pequeña ayuda las estatuas de buhos donde podemos guardar la partida además de que, en algunas, podemos teletransportarnos aprendiendo la canción del vuelo (cosa que heredó Wind Waker)

Máscaras y eventos secundarios




Aquí está, a mi parecer, lo que hacer grande de verdad a Majora's Mask. La gran cantidad de personajes (la mayoría ya vistos de Ocarina of Time) con los que podemos interactuar por toda Términa que nos  abren misiones extras. Por lo general muy interesantes y con una gran recompensa cuando los completamos.

Lo jugoso es conseguir todas las máscaras, las 20 opcionales para hacernos con la Máscara de la Fiera Deidad, la más poderosa del juego.
Merece mucho la pena pararse hacer todos loes eventos opcionales por conseguirla, sino que además, algunas son de lo más útiles y variopintas. Otras están simplemente para rellenar el inventario.


En el juego hay un total de 24 máscaras, de las cuales son imprescindibles tres
: Deku, Goron y Zora. Pero yo siempre llevo equipada una opcional que es mi más fiel compañera, la capucha de conejo. Con ella equipada nos desplazaremos mucho más rápido y cuando saltamos también lo hacemos con mayor alcance. Para mí, tan imprescindible como las dos antes mencionadas.
Muchas son de un solo uso práctico que sirven básicamente para conseguir otra mejor. Otras para conseguir una pieza de corazón o que nos dan acceso a zonas vetadas.

En definitiva, la salsa del juego son las máscaras y los eventos que las escinden o que provocan.


Piezas de corazón y equipo extra


He aquí la razón de ser de las horas de más que le he metido al juego. Bueno, yo y otra mucha gente, estoy seguro.

Como muchas veces he comentado, soy un jugador completista. Me gusta tenerlo todo, ir chetado a todos lados. Ser un Sefirot, por así decirlo.
Tener todos los corazones ayuda y mucho, pero conseguirlos nos hace completar eventos secundarios que nos muestra más del microuniverso de Términa. Nuevas personas, situaciones, zonas...No sin mi corazón, y en este caso hay muchos y diversas formas de hacerse con ellos: minijuegos, minimazmorras, eventos y explorando.


En cuanto al equipo extra, realmente hablo de la persecución de las siete botellas ¿por qué hacerlo? por tenerlo todo realmente, pero es especialmente útil para salvarnos el culo cuando la cosa se tuerza. Podemos meter en ellas pociones de vida, de magia o hadas que además de curarnos nos pueden resucitar si caemos en combate.

Por lo general, dichas botellas son fáciles de conseguir pero recuerdo cierta botella que hace que me entren sudores fríos. En la presa de la Gran Bahía, al acceder con el gancho de plataforma en plataforma, dos castores nos retarán a una carrera. Mejor dicho a completar un circuito acuático pasando por algunos puntos de control en forma de flotadores colocados con muy mala idea y algunos muy bien escondidos.
Completar este minijuego requerirá de nuestra pericia manejando en el agua a Link Zora. A mi especialmente no se me daba muy bien que digamos. Tras una hora horrorosa lo conseguí y la sensación que te da es pletórica, te emociona más que conseguir la Espada del Gran Hada.

El resto de objetos se logran tras superar la mazmorra de turno dentro de la historia principal del juego.

Desarrollo de la historia y mazmorras


Esto es un Zelda y la mecánica que hace que el juego avance es: evento, ve a la mazmorra, supérala, derrota al jefe que la guarda y salva el día sanando así el mundo, al menos un poco.

Con respecto a Ocarina, este Zelda tiene muchas menos mazmorras principales, cuatro en concreto. Cada una relacionada con una máscara de cada raza y región, y claro, para superarla, debemos hacer uso de la máscara de turno.
Además, como misión secundaria tenemos que buscar en cada uno de estos templos 15 haditas a cuál mejor escondida. Muchas las encontramos sin querer y otras, digamos que sin una guía, difíciles de hallar poniéndonos contra las cuerdas y contra el tiempo antes de que llegue el día final.


Al completar el templo y reunir las hadas, iremos a la fuente del Gran Hada cercana al templo para que nos recompense por el esfuerzo invertudo por encontrarlas. Repito, por tu cuenta, muy difícil. Nos dan por recompensa la ya mítica barra de magia, la mejora de dicha barra, el escudo que hará que nos hagan la mitad de daño y finalmente la Espada del Gran Hada, la más poderosa del juego (sin contar la que viene de serie con la máscara de la Fiera Deidad)

Conseguido el reto de los cuatro templos, el tercer día nos enfrentamos a nuestro adversario en Ciudad Reloj y posteriormente en la Luna.

Sea como fuere, es un juego largo, completándolo al 100% me ha llevado 40 horas y una sensación muy grata.

Conclusión


Tras completarlo, puedo concluir que en líneas generales es mejor juego que Ocarina. Soy consciente de que son palabras mayores, pero esto es un hecho. El juego hace que te impliques más en la vida de sus personajes, tiene más variedad de situaciones y misiones, y lo más importante, con la premisa de las máscaras la jugabilidad se multiplica. Son distintos modos de jugar, de forma de movernos, nuevas habilidades. En definitiva, mejora la mecánica jugable de Ocarina.


¿Qué tiene de malo? Realmente nada, muchos quizás se digan que es un juego menor porque no podemos controlar un Link adulto durante la aventura. Pero eso es meramente estético, porque aquí podemos utilizar, siendo niño, items como el arco y el gancho antes reservada a la versión adulta del personaje. 

¿Podemos adolecer la menor cantidad de mazmorras? A mí particularmente no. Pero es un hecho que hay muchas menos, pero lo que le falta por ese lado lo suple con otras muchas virtudes como los eventos, un mundo mucho más vivo y poblado que Hyrule.


En definitiva, Majora's es mejor juego en todos los aspectos que Ocarina pero tuvo el escollo de la nostalgia y romper ese muro imaginario y personal como es luchar contra el primer Zelda en 3D, con esos graficazos en su época y ese mundo enorme, combatir la sensación que te transmite el primero  no es fácil. Pocos han sobrepuesto a este misticismo y han abrazado a majora's como lo que es, un mejor y más oscuro Zelda.

Imprescindible para todo poseedor de la consola portátil de Nintendo.

miércoles, 20 de mayo de 2015

HATERS GONNA HATE

Nada como poner a parir las cosas porque sí, porque nos gusta meter cizaña, sobretodo, si no se tiene ni puta idea ¿eh?

Entrar en foros, titulares de las principales revistas online o impresas de videojuegos, redes sociales...sí, hablo de The Witcher III ¡como no! y su tan cacareado downgrade gráfico. Bonita palabra, downgrade, todo en inglés que nos gusta un palabrejo así rimbombante que suena mejor que español y sobretodo cuando no se sabe ni pronunciar. Spanish guys high school of fooliness. Bueno, que me desvío del tema y es una simple opinión de un simple jugón, viciado o el nuevo término de moda en inglés, claro: "gamer". A dos o tres días del lanzamiento del juego se hace una comparativa con el tráiler del juego en 2013 y oh! hay bajón gráfico en 2015, y qué dice la gente tan versada en el tema (nótese la ironía), no dice otra cosa que vamos a meter mierda y a cagarnos en CDPROJECT porque nos han defraudado, ellos no eran así. 


Yo digo, ¡qué os den por culo!, la mitad de la gente no juega en PC a este juego que es donde nació la saga basada en los libros. Este juego evidentemente ha tenido que ser toqueteado para que rule en las consolas de nueva generación además de en PC. Es lógico que esto pase. Lo mismo pasó con Crysis 2 cuando salió en 360 y PS3, la versión de PC era incluso inferior a la del primer juego del 2007. Lo que me escama es que la gente lo ponga a parir cuando van a jugar en PS4 o ONE. A ver chatos, chitón, y dadles gracias por poderlo jugar y disfrutad el juego, coño, que haya bajón o no, sigue siendo la hostia. Bueno, y lo más importante, aún downgradeado, no habéis visto mejores gráficos en una consola en la p*** vida. Con respecto a la gente de PC, incluso comprendo la decepción de tener que joderse a jugar a un juego menor gráficamente del que podrían haberlo jugado de no ser por la nueva generación de consolas. Pero disfrutadlo igualmente y no soltéis mala baba por crear tendencia o expandir más un debate absurdo.

La gente se le tiró al cuello a AC Unity y yo conozco gente que lo jugó en PC sin el menor problema, salvo alguna bajada puntual de fps...pero no la conmoción y el linchamiento porque sí, porque nos gusta el gallinero, porque somos españoles o de cualquier otro sitio ¿eh?, digo españoles porque es lo que conozco. La culpa en el fondo es nuestra, nos hypeamos hasta chorrear las patas abajo, y como haya la menor noticia de bajón, ¡claro, hay movida!, porque nos gusta. Ahí, sin haber probado el juego siquiera. Y cuando lo juegas sigues con la espuma en la boca.

En fin, lo dicho, HATERS GONNA HATE.

PD. Dicho lo cual, nos prometen el oro y el moro, ya pasó con Watch Dogs y con otros tantos, pero alimentar la polémica cuando primero, ni te lo vas a jugar o comprar el juego, segundo, lo vas a jugar y en el fondo no es tan malo...te engancha, te gusta, pero claro, esto te lo callas, después del cacareo ¿para qué recular?.
Sé que los juegos son privativos por el precio, pero claro, sino te gusta, espérate y cómpralo cuando esté más barato y juega a tu ritmo, no por la corriente de actualidad y meter bulla.